Mostrando entradas con la etiqueta Diaporías. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diaporías. Mostrar todas las entradas

domingo, 28 de abril de 2013

La dialéctica en Gramsci. Filosofía, política, historia y educación


Versión definitiva publicada en Revista Diaporías Nº 11 - Año 2013

La dialéctica en Gramsci. Filosofía, política, historia y educación[1]
Por Sergio Friedemann[2]

1. Introducción
¿Es preferible “pensar” sin tener conciencia crítica, en forma disgregada y ocasional, o sea “participar” en una concepción del mundo “impuesta” mecánicamente por el ambiente externo, (…) o es preferible elaborar la propia concepción del mundo consciente y críticamente y por lo tanto elegir la propia esfera de actividad, participar activamente de la historia del mundo, ser guía de sí mismos y no ya aceptar pasivamente y supinamente desde el exterior el sello de la propia personalidad? (Gramsci, 1984a: 245).
En el párrafo precedente, y a lo largo de gran parte de sus escritos, Antonio Gramsci va a combatir fuertemente la pasividad que consiste en someterse al mundo tal como se presenta. Son los seres humanos los que hacen la historia, y adaptarse al mundo, o ponerse como sujetos transformadores de él, constituyen dos opciones contrapuestas.

viernes, 15 de febrero de 2013

Enajenación y extrañamiento en la Fenomenología del Espíritu de Hegel (1807). Bicentenario de una revolución filosófica.


Artículo publicado en Revista Diaporías Nº 10. Noviembre de 2011

Enajenación y extrañamiento en la Fenomenología del Espíritu de Hegel (1807). Bicentenario de una revolución filosófica

Sergio M. Friedemann
(IIGG-UBA/CONICET)

Lo más importante en la Fenomenología de Hegel —la dialéctica de la negatividad como principio motor y generador— es, primero, que Hegel concibe la autogeneración del hombre como un proceso, la objetivación como pérdida del objeto, como enajenación y superación de esta enajenación y que concibe, por tanto, la naturaleza del trabajo y al hombre objetivo (verdadero, real) como el resultado de su propio trabajo[1].
Karl Marx

domingo, 2 de enero de 2011

De la dialéctica hegeliana a la educación popular en Gramsci y Freire.

Por Sergio M. Friedemann
(Publicado en Revista Diaporías Nº 9, Marzo de 2010)

Introducción

El ser humano es esencialmente dinámico, cambiante, incompleto. Siempre está en formación, en educación permanente. Las sociedades se crean instituciones educativas para imprimirle un rumbo y una dirección a esa educación, y para transmitir saberes entre las generaciones. Para Hegel, el objetivo de la educación pública es la formación ética (Hegel, 1991: 94, 102), es decir, humanizar –sobre todo a los niños y jóvenes- en sociedad, ya que la eticidad es lo que nos articula como comunidad.[1] No sorprende por tanto que Hegel se haya dedicado fuertemente a la docencia. Fue profesor privado, profesor y rector de nivel secundario (Gymnasium), consejero escolar en la ciudad de Nuremberg, consultor del Gobierno para temas educativos y profesor universitario (Hegel, 1991: 13). Sus discursos como educador nos ofrecen una oportunidad de descifrar los vínculos posibles entre filosofía y pedagogía, mientras su concepción de sujeto es un punto de partida insoslayable para esbozar el recorrido de las ideas que desemboca en la “pedagogía del oprimido” de Paulo Freire.

Revista Diaporías

También administro el blog de la Revista Diaporías que hacemos con Rubén Dri y equipo. Acá dejo el link.