jueves, 21 de agosto de 2014

El desarrollismo teológico de Daniel Scioli


Por Sergio Friedemann

El llamado de Dios o la política como vocación

Hace pocos días, en un acto de campaña en la Ciudad de Buenos Aires, Scioli dijo que Dios lo preparó para ser presidente y que le mandó una señal[1]. En consonancia, afirmó que está trabajando para el cargo de jefe de estado desde que nació[2]. Esta idea del llamado del más allá, me recordó un texto del filósofo alemán Max Weber: La política como vocación.